Una forma sencilla de amargarse la vida

“Me encantaría coger un paraguas, unas buenas botas y salir a dar un paseo”

Así empezaba un mensaje de Whatsapp en un grupo de amigas esta mañana. Yo estaba en esos momentos desayunando, disfrutando de ver llover a través de la ventana y saboreando un café y una tostada. Justo acababa de mover la mesa y la silla de la cocina para acercarla a la ventana y disfrutar de lo que estaba ocurriendo, agradecida por todo lo que tenía en esos momentos, por todos los pequeños detalles.  Instante fugaz y feliz.

Pensé, un mismo hecho, dos interpretaciones diferentes.  Y esa famosa frase que os sonará “vivimos en mundos interpretativos”. Lo que yo interpreto y cómo a partir de ahí vivo mi momento es diferente de lo que tú puedes o quieres interpretar.  Y eso depende también de lo que me digo, es decir de mis pensamientos. La realidad no la puedo cambiar, pero la forma de vivirla sí.

¿Cómo te tomas tú los días lluviosos?

¿Qué días te gustan más, los soleados, los ventosos, los lluviosos?

Y, ¿qué haces cuando el día no es cómo te gusta? ¿Para qué te sirve esa actitud? ¿Te ayuda a sentirte mejor o peor?

También, me vinieron recuerdos de cuando esta misma amiga u otras, en el mismo grupo en repetidas ocasiones anteriores, se habían quejado porque el día era lluvioso. Lo agobiante que era salir con abrigo, paraguas, el transporte público….

Un mismo hecho recordado de manera diferente.

 ¿En qué fijas tu atención al recordar, en lo difícil y duro, o en lo fácil y fluido?

¡Cómo nos está cambiando la cuarentena! Y es que a veces sólo nos damos cuenta de lo que teníamos cuando lo perdemos, o nos apetece hacer aquello que no está disponible en esos momentos.

Esto es básicamente NO ACEPTAR la realidad, el momento presente.  Y cuando no aceptas  lo que hay, te resistes, luchas por cambiar lo que no puedes cambiar y te desgastas, te enfadas, te frustras y tu día acaba siendo gris cuando podía haber sido soleado.

¿Y cómo puede ser un día soleado si está lloviendo a cántaros? Pues sí, la luminosidad de tu día depende de tu visión interior, el tiempo interior y el exterior pueden ir de la mano y ser a la vez opuestos. Esto es posible cultivando la ACEPTACIÓN de lo que hay.

A veces lo más difícil que tenemos que hacer es ACEPTAR simplemente lo que es. Y para llegar ahí, a la aceptación de Todo lo que es, se trata de ir recorriendo un camino, de entrenarse diariamente, de empezar por las pequeñas cosas para poder llegar a aceptar lo que para nuestra mente puede parecer imposible de aceptar.

Si te interesa saber más sobre Aceptación para vivir más libre y feliz, a la vez que más sano y sereno, te remito a mi próximo artículo en este blog.

Me encantaría también leer tus comentarios y opiniones.

Puedes mantenerte informado sobre mis próximos artículos rellenando este sencillo formulario.

Acepto la Política Legal http://www.coachingapreciativo.es/legal-y-cookies/

Leave a Comment

Your email address will not be published.

Abrir chat
1
Hola, soy Guadalupe, ¿en qué puedo ayudarte?
Powered by